Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Jueves, 26 de abril de 2018

Un paso hacia el futuro: Fibra óptica en audiovisuales

Guardar en Mis Noticias. Enviar por email

Carlos González 

Director Técnico de Avacab Audiovisuales

www.avacab-online.com.

El sector audiovisual se encuentra en un proceso imparable hacia la utilización de señales de vídeo digitales con resoluciones cada vez más altas. El transporte de tal cantidad de datos necesita medios de transmisión que no degraden la información y permitan alcanzar largas distancias que faciliten su uso en auditorios, pabellones o estadios. Solo existe una respuesta: fibra óptica.

Las instalaciones fijas no son problema ya que estamos acostumbrados a ver fibra en aplicaciones informáticas y en casa, para internet y televisión. Pero, cómo se puede utilizar la fibra en una instalación temporal, en un montaje para un evento de unas horas. Aunque se está perdiendo el miedo a la fibra y la tendencia es a utilizarla cada vez más, os ofrecemos algunas directrices que faciliten el temido «paso a fibra».

¿Cuándo es necesario utilizar fibra óptica?

Básicamente son dos los parámetros que hacen de la fibra la mejor opción:

• Distancia. Existen soluciones en cobre que pueden enviar señales HDMI o SDI en 4K hasta unos 100m (HDBaseT, IP o coaxiales). A partir de esa distancia, la fibra es indispensable si queremos mantener una transmisión UHD con una frecuencia de refresco de 50Hz o superior.

• Inmunidad electromagnética. En tiradas largas de cable es habitual sufrir interferencias causadas por telefonía móvil, reactancias, motores, etc., que provocan ruido en la señal y pueden llegar a interrumpirla. La fibra óptica es inmune a cualquier campo eléctrico o magnético, lo que garantiza un envío sin pérdidas. 

¿Hasta  dónde  se puede  llegar con fibra?

Los cables propios de cada señal: HDMI, SDI, DVI, etc., tienen una limitación de longitud debida a la frecuencia de la señal que transportan. Cuanto mayor es la frecuencia, mayor es la atenuación y menor es la distancia que alcanza. Esto supone que en HDMI se recomiende utilizar cables autoamplificados por encima de 10m y en SDI por coaxial, la distancia máxima recomendada quede algo por encima de 150m.

Si nos vemos obligados a llevar señales a distancias superiores a las anteriores, ya sea por cobre o fibra, necesitamos equipos que realicen la conversión de medio, que en este caso será de cobre a fibra. Pese a que muchos equipos disponen de salida directa 4K, los fabricantes siguen utilizando salidas en cobre (HDMI, SDI u otras) reservando las salidas por fibra para equipos de alta gama.

Dependiendo del tipo de fibra que utilicemos la distancia varía entre 1000m y 30.000m. La distancia de trabajo habitual determina el tipo de fibra a usar y el equipo convertidor a fibra necesario. 

Los dos tipos de fibra básicos son:

• Fibra multimodo: Con un diámetro de 50 a 62,5 micras, es capaz de soportar varios modos o caminos de luz a través de su núcleo. Las longitudes de onda típicas son 850 o 1.300 nanómetros y tiene un alcance, en aplicaciones de vídeo, de unos 800m para garantizar la integridad de la señal. Dentro de este tipo existen varios subtipos en función del ancho de banda soportado: OM1, OM2, OM3 y OM4.

• Fibra monomodo: Con diámetro de entre 8 y 10 micras, soportan un solo modo de transmisión. Pueden transmitir luz con una longitud de onda de 1.310 o 1.550 nanómetros y tienen un alcance de entre 20 y 30Km dependiendo de si el emisor es LED o Laser.

Lógicamente, los equipos de mayor alcance sobre fibra monomodo son más caros que los multimodo.

Un dato interesante, que puede sacarnos de algún apuro, es que la mayoría de los equipos de vídeo trabajan en la ventana de transmisión de 1.300nm. Aunque pensada para monomodo, la transmisión en esta ventana es posible en monomodo y multimodo, eso sí, alcanzando distancias muy diferentes. Mientras que en monomodo llegaría a 20Km, en multimodo quedará por debajo de 1000m. 

¿Qué tipo de fibra es mejor  para aplicaciones móviles?

Una vez definida resolución y distancia y por tanto, deducido el sistema de transmisión necesario, tenemos que elegir el tipo de cable que se adecúa a los trabajos a realizar. Es imprescindible que la manguera de fibra sea flexible y resistente, para que la proteja adecuadamente de rozaduras, pisotones y cortes durante montajes y desmontajes. No se deben utilizar fibras de instalación interior, ya que son rígidas y con poca protección.

Existen cubiertas muy reforzadas, pero sacrifican flexibilidad por protección. Un buen compromiso entre flexibilidad y seguridad son las cubiertas PVC/PU, con protección anti-roedores y que cumplan con los requisitos habituales de no propagación de llama, baja emisión de humos y libre de halógenos.

La última decisión, pero no menos importante, es el conector. Los conectores habituales se componen de una pieza exterior de plástico o metal que sirve para anclar y posicionar correctamente la férula, una pieza cilíndrica de cerámica o plástico, en cuyo centro exacto se encuentra la fibra óptica. La luz pasa de un tramo de fibra a otro cuando ambos conectores están en contacto y perfectamente alineados. Cualquier desajuste de posición o suciedad en la superficie de contacto provoca una atenuación que puede llegar a ser crítica y poner en peligro la integridad de la señal. 

Los conectores más habituales en equipos de vídeo son los LC (Lucent Connector) y SC (Standard Connector) ambos de plástico y los ST (Straigh Tip) metálicos con un anclaje similar al de un BNC. Este tipo de conectores tienen unas pérdidas por inserción bajas, de entre 0.1 y 0.25dB, pero son demasiado frágiles para el uso en instalaciones temporales.

Fabricantes como Neutrik, Fieldcast o Lemo, entre otros, tienen conectores robustos, especialmente pensados para aplicaciones en campo. Los más habituales son: LEMO fabrica los conectores SMPTE-304, estandarizados en cámaras Broadcast y específicamente diseñado para las mangueras SMPTE-311M, que disponen de dos fibras monomodo, cables de alimentación y un par de cobre para datos.

Por su parte, Neutrik dispone de la gama opticalCON, con conectores de 2 fibras y 4 contactos de cobre, válidos para SMPTE-311M, y modelos de 4 fibras o MTP de hasta 24 fibras. Todos ellos disponen de un sistema de tapa para los contactos de fibra, que evita la suciedad, origen de la mayoría de los problemas de transmisión.

Fieldcast por su parte propone un sistema de conectores metálicos con acoplamiento por rosca, con variantes para 2 fibras, 2 más alimentación y 4 fibras.

En instalaciones fijas, el conector puede ser el mismo que el del equipo al que va conectado, pero en instalaciones temporales, es buena idea cambiar la forma de trabajo. Salvo aplicaciones específicas como las de SMPTE-304, es buena práctica pensar en las mangueras de fibra como conexión entre puntos, que deben acabarse en un adaptador final a los conectores del equipo, normalmente LC. De esta forma, el final, que va a sufrir con conexiones y desconexiones, puede ser remplazado con facilidad por un latiguillo de repuesto. 

Es necesario asumir que el mayor coste de una conexión de fibra son los conectores. El coste/metro de fibra es menor que el de un coaxial 4K, pero un buen conector de fibra es mucho más caro que un BNC. 

Desde Avacab proponemos soluciones fiables y ajustadas a las necesidades de cada sistema de fibra. Nuestro equipo técnico proporciona el asesoramiento necesario para que la instalación sea un éxito. 

Videopopular • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress